‘LLAMA DE AMOR VIVA’: SAN JUAN DE LA CRUZ

 

Llama de amor viva

(1542-1591)
¡Oh llama de amor viva
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!

Pues ya no eres esquiva
acaba ya si quieres,
¡rompe la tela de este dulce encuentro!

¡Oh cauterio süave!
¡Oh regalada llaga!.

¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga!

Matando, muerte en vida has trocado.
¡Oh lámparas de fuego
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con estraños primores
color y luz dan junto a su querido!

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!
San Juan de la Cruz
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de Manuel Gandarias Carmona Publicado en Nube

LOS 10 MEJORES ATARDECERES DE ESPAÑA

 

Los 10 mejores atardeceres de España

Por: Paco Nadal

Es Vedrá

Pocos momentos generan tantos buenos sentimientos como unatardecer. El ocaso es la puerta que nos comunica con la paz interior, el colofón de un gran día o el presagio de una noche llena de misterios; un momento para disfrutar a solas o en buena compañía. Atardeceres bellos hay muchos, pero estos serían mis diez lugares favoritos de Españapara ver ponerse el sol y reconciliarse con el ser humano y la naturaleza:

 

Mirador San Nicolás
1. La Alhambra desde el mirador de San Nicolás (Granada)

Toda lista de puestas de sol mágicas en la península debería empezar por el espectáculo de los muros rojizos de la Alhambra realzados por el ocaso y vistos desde el mirador de San Nicolás, una placita abalconada en la parte alta del Albaycín. La altura apropiada y el encuadre perfecto para disfrutar del palacio musulmán cara a cara. A Bill Clinton lo llevaron allí en su primera visita a España y exclamó extasiado: “Es la puesta de sol más bonita que he visto en mi vida”.

 

Las Médulas atardecer

2. Las Médulas (León)

Uno de los paisajes más sorprendentes de León: unas antiguas minas de oro romanas donde la acción combinada del hombre y de la naturaleza ha creado un paisaje irreal de pináculos y montañas rojizas tapizadas por un extenso bosque de castaños. Se aconseja ir al atardecer, cuando los últimos rayos del sol se acuestan sobre las arcillas encarnadas e incendian el escenario.

Gallocanta

3. Laguna de Gallocanta (Zaragoza / Teruel)

Gallocanta es una de las mayores manchas de agua del interior de la Península Ibérica, una de las joyas de la red de humedales españoles. Cada temporada, hacia noviembre, miles de grullas invaden los cielos de Gallocanta en un espectáculo único, donde el claqueo de hasta 30.000 animales juntos ensordece los campos. La silueta de esa nube de pájaros recortada sobre el lienzo tornasolado que las últimas luces del día provoca en la superficie de la laguna es un espectáculo de la naturaleza.

 

Atardecer Mar Menor

4. El Mar Menor (Murcia)

Esta laguna salada de la ribera murciana es el único lugar del Mediterráneo donde se puede ver meterse el sol por el mar. Sus atardeceres son sublimes, una orgia de colores magnificada por la placidez de las aguas calmas de la laguna. Uno de los mejores puntos para disfrutar el ocaso en el Mar Menor es desde las marismas del final de La Manga, junto al humedal de las Encañizadas.

 

Caños de Meca
5. Caños de Meca y el faro de Trafalgar (Cádiz)

Caños es el enclave costero más atípico, romántico y natural de la costa gaditana. Al atardecer, docenas de veraneantes y viajeros se reúnen en la playa o en alguna terraza para beber té verde con hierbabuena mientras un sol rojizo e incandescente apaga sus ardores tras la silueta afilada del faro de Trafalgar, el mismo frente al cual un 21 de octubre de 1805 el almirante inglés Nelson mandaba al fondo del océano lo que quedaba de la otrora poderosa flota franco española.

 

Atardecer en Ronda

6. Ronda (Málaga)

Pocas ciudades gozan de un emplazamiento tan soberbio como esta, partida por la cicatriz de un tajo en la roca y cosida después por dos puentes del mismo color que la montaña, como grapas de piedra que evitan que la ciudad nueva y la vieja se separen. Pero si hay un momento sublime en Ronda es el del atardecer, visto desde el fondo del tajo, cuando el puente y todo el casco viejo quedan bajo el embrujo de unas luces anaranjadas que recuerdan vagamente a la de las viejas antorchas y transportan al viajero al siglo XVIII.

 

Monrepos

7. Puerto del Monrepós (Huesca)

El Monrepós es un puerto prepirenaico en la carretera que va de Huesca a Sabiñánigo, que por su situación ha sido tradicionalmente el mejor balcón panorámico de la cordillera de los Pirineos. Desde lo alto se divisa en días claros toda la cresta pirenaica; al atardecer y si las cumbres están nevadas, la visión es de las que no se olvida (lástima que las actuales obras de la autovía dificultan parar de momento en ese punto).

 

Atardecer en Finisterre

8. Finisterre (A Coruña)

Es el fin del continente europeo, el finis terrae, el lugar donde la tierra acababa hasta el descubrimiento de América. Fisterra es un lugar lleno de magia al que aún continúan llegando peregrinos para quemar sus ropas en señal de renovación. Sentarse en las rocas junto al faro mientras el sol desaparece por el Atlántico es la mejor manera de tomar conciencia de la inmensidad de los océanos.

 

Es Vedrá 2

9. Es Vedrá (Ibiza)

Este gigantesco pináculo de piedra que emerge del mar como si de la erupción incontrolada de un volcán se tratara es el islote más fotogénico de los que rodean la isla de Ibiza. Fue un lugar de culto y adoración para los primeros pobladores de las islas Baleares y aún hoy, visto desde Cala d’Hort durante el atardecer, más que a una isla asemeja a un gigantesco altar colocado por algún Dios en medio del Mare Nostrum.

 

Atardecer en Orchilla

10. Faro de Orchilla (El Hierro)

Atardeceres de un disco rojo acostándose sobre el mar hay muchos, pero ninguno con la carga de emoción y lejanía como el que se ve desde esta punta occidental de la isla canaria de El Hierro, la última tierra conocida que veían los descubridores del Renacimiento y la primera que observaban los que llegaban de América en barco.

 

Nota: como siempre en este blog, si escribo de un lugar es porque lo he visto y comprobado personalmente. No es una lista sacada de Google, son los 10 mejores atardeceres que he disfrutado en España, ¿cuáles serían los tuyos?

de Manuel Gandarias Carmona Publicado en Nube

ELLA AMARA A OTRO HOMBRE: POEMA DE JOSE ANGEL BUESA

 

Ella amará a otro hombre.
Yo voy lejos, andando hacia el olvido.
Y puede suceder que alguien me nombre,
pero ella fingirá no haber oído.
 
Ella amará a otro hombre:
el tiempo pasa y el amor finaliza,
y es natural que lo que fue una brasa
acabe convirtiéndose en ceniza.
Aunque nadie lo quiera,
envejecen las vidas y las cosas,
y es natural también que en primavera
los rosales den rosas.
Es natural. Por eso,
ella amará a otro hombre, y está bien.
No sé si ya olvidó mi último beso,
ni me importa con quién.
Pero quizás, un día,
oyendo una canción,
sentirá que esa vieja melodía
le cambia el ritmo de su corazón.
O será algún vestido
que yo le conocí,
o el olor del jardín cuando ha llovido,
pero algún día ha de pensar en mí.
O puede ser un gesto,
un modo de mirar,
o ciertas calles, o un botón mal puesto,
o una hoja seca que voló al azar.
Y de alguna manera
tendrá que recordarme, sin querer,
escuchando unos pasos en la acera
como los míos al atardecer.
Será en algún momento,
no importa cuándo o dónde, aquí o allá,
porque el amor, por parecerse al viento,
parece que se ha ido y no se va.
Y si en ese momento ella suspira
y él pregunta por qué,
le tendrá que inventar una mentira
para que nunca sepa por qué fue.
Y él no verá esa huella,
eso tan mío en lo que ya perdí;
y, aunque la pueda amar más que yo a ella,
ella no podrá amarlo más que a mí..!
 
de Manuel Gandarias Carmona Publicado en Nube

EL DIA EN QUE RAJOY SE HIZO EL HARAQUIRI

 

El día en que Rajoy se hizo el haraquiri

27.11.2014

Hace muchos años Felipe González -en plena borrachera de poder- reclamó la autonomía de su Gobierno frente al Partido Socialista. Lo consiguió, y eso le permitió gobernar los últimos años al margen de lo que pensaban los dirigentes de Ferraz, incluido Alfonso Guerra, con quien había roto poco tiempo atrás. Fundamentalmente, a causa de cómo enfrentarse al éxito de la huelga generaldel 14-D. La reivindicación de González no era nueva. Adolfo Suárez también intentó gobernar al margen de UCD. Pero, como se sabe, murió políticamente en el intento.

En España, al contrario de lo que sucede en países con larga tradición democrática, la omnipresencia de los partidos en la vida política es tal que no se entiende la autonomía del Ejecutivo respecto del aparato de Génova o Ferraz. Sin duda porque el líder acumula todo el poder, y eso lleva a confundir partido y Gobierno. No ocurre así en países como EEUU, donde recientementeha dimitido el secretario de Defensa de Obama, insigne representante delPartido Republicano.

Esa simbiosis entre partido y Gobierno es, sin duda, uno de los fallos de la democracia española, donde las organizaciones, al contrario de lo que sucede en EEUU (allí los partidos son simples maquinarias electorales para elegir candidatos), vertebran el espacio político hasta convertirse en monopolios del poder. Ese fue el gran error de Rajoy, salvo algunas excepciones,  a la hora de confeccionar su Gobierno: dejarse arrastrar por dirigentes del partido comoAna Mato contaminados por las miserias de las principales fuerzas  políticas, cuyas cañerías están cegadas de tanta corrupción (el propio González se vio acosado por el escándalo Filesa).

La exministra de Sanidad, Ana Mato. (EFE)La exministra de Sanidad, Ana Mato. (EFE)Esto no quiere decir, evidentemente, que Rajoy o González hayan sido víctimas de sus respectivos partidos. Al contrario. Son ellos los responsables de un sistema de financiación absurdo y nada transparente que aboca necesariamente a la corrupción. Entre otras cosas porque los partidos se han convertido en maquinarias administrativas que tienen que dar de comer a mucha gente, y eso les obliga a tener presupuestos faraónicos. La red Gürtel,como pone negro sobre blanco el auto del juez Ruz, no era más que un sistema de captación de recursos para el Partido Popular (PP) al margen de la ley.

La consecuencia, como no puede ser de otra manera, es que cuando alguno de los dirigentes del PP o del PSOE llegan a la Moncloa, la corrupción les salpica.Lógicamente, al ser en última instancia los responsables políticos de tanta fechoría. A Rajoy ya casi nadie le va a juzgar por su política económica o por decisiones de su Gobierno, sino por los repugnantes métodos de financiación de su partido en todo lo relacionado con Gurtel.

La corrupción, como es obvio, ocupa todo el espacio político, y cualquier discusión  inteligente y razonada sobre el sistema sanitario, la educación o los desahucios ha pasado a un segundo plano. Lo cual es todavía más sobrecogedor en un país con la quinta parte de su población activa en paro.

En España, al contrario de lo que sucede en países con larga tradición democrática, la omnipresencia de los partidos en la vida política es tal que no se entiende la autonomía del Ejecutivo respecto del aparato de Génova o FerrazNi que decir tiene que quien ‘paga el pato’ son los ciudadanos, a quien para nada beneficia un Ejecutivo acosado por la corrupción del partido que lo respalda en el parlamento.Es decir, se le juzga no por actos ilícitos cometidos por alguno de sus miembros, lo cual sería lógico.

El caso más evidente es, sin duda, el de Ana Mato, a quien nadie juzgará nunca por tres años de gestión sanitaria -salvo el lamentable episodio delébola-, sino por su papel en la Gurtel. Rajoy podía haber relevado antes a Ana Mato cuando se destaparon las primeras noticias sobre la red que le inculpaban a ella, pero no lo hizo y eso sólo ha agrandado el problema. Un gesto de ‘camaradería’ inaceptable para un jefe de Gobierno. No por lo humano, sino por lo que supone para el país.

Paso a la clandestinidad

La contaminación ha sido de tal envergadura que incluso en algunos momentos España llegó a tener una ministra de Sanidad que había pasado literalmente a la clandestinidad para huir de la prensa. Un comportamiento ridículo en cualquier democracia avanzada. Sobre todo si se tiene en cuenta que Mato, con buen criterio, se rodeó de expertos en salud pública de reconocido prestigiocuya gestión es algo más que razonable. Eso, sin embargo, es lo de menos. El partido ha acabado por arrastrar al Gobierno.

El absurdo es todavía mayor si se tiene en cuenta que el nombramiento de Mato sorprendió a todos debido a que se trataba de una dirigente completamente ajena a la política sanitaria. Su nombramiento se hubiera entendido si al menos la ya exministra hubiera sido una experta, pero no lo era, lo cual hace más desconcertante su elección. Sobre todo cuando el PP tenía tantos cadáveres en el armario, como se ha visto con posterioridad y que debía conocer el propio Rajoy. ¿O es que el presidente se ha enterado de todo por el juez Ruz?

El absurdo es todavía mayor si se tiene en cuenta que el nombramiento de Mato sorprendió a todos debido a que se trataba de una dirigente completamente ajena a la política sanitariaEl resultado es evidente. Un nuevo desgarro en el abrasado Gobierno de Rajoy, que salvo sorpresa en las elecciones municipales y autonómicas de dentro de medio año, está descontando ya losminutos de la basura. El problema es que queda un año para las generales, y eso es mucho en un país que pide venganza.

Probablemente, la tentación que tenga Rajoy es seguir nutriendo de técnicos el Consejo de Ministros (como ya sucedió en el caso del titular de Justicia que reveló aGallardón), lo cual hubiera sido razonable al principio de la legislatura, cuando había que poner orden ante tanto desmán. El problema es que ahora se necesitan políticos para hacer frente al populismo y el independentismo catalán, y eso sería lo mismo que cuestionar al propio Rajoy, acostumbrado a dirigir el Gobierno como un despacho de registradores en el que la jefa de negociado -utilizando  la jerga administrativista- es la vicepresidenta.

de Manuel Gandarias Carmona Publicado en Nube